Dans le Noir…¿Cenas a oscuras? Entrevistamos al chef y director Adrìa Subirana

Entrevistamos a Adrià Subirana, joven de 28 años director & chef de Dans le Noir, restaurante bastante peculiar ya que comes a oscuras, no ves nada…y sus camareros son invidentes. «Teniendo que confiar en ellos ciegamente» ya que cuando empiezas con la experiencia «ellos son nuestros ojos».

Adrià nos cuenta que llegó a Dans Le Noir hace tres años y medio. Empezó como jefe de cocina y a los dos años pasó a ser director. En sus platos intenta transmitir «la cocina de la abuela» ya que fue con ella con quien desde pequeño descubrió su gran pasión. Con la cocina de los guisos … lentamente…con su «chup chup» y con cariño la combinan con la cocina francesa realizando con éxito esta mezcla de sabores en plena oscuridad.

Al recordar la primera vez que fue a Dans le Noir como cliente -aún ni imaginaba que un día formaría parte de su equipo- Adrià nos explica que se equivocó en dos de los tres vinos del menú: no le gusta nada el vino rosado y dijo que dos de ellos le habían gustado, …se sorprendió mucho cuando le explicaron que los tres eran rosados. Quedó maravillado con la experiencia.

Adrià, cómo resumirías la experiencia de cenar en este restaurante tan curioso?

Comer a ciegas supone agudizar mucho los otros sentidos, como el oído, el gusto, el olfato y el tacto. El cliente que asiste a Dans le Noir, al final de la cena tiene que adivinar en qué ha consistido el menú que ha degustado, y ahí se llevan muchas sorpresas.

El cliente se encuentra primero con una experiencia humana porque trabajamos con personas invidentes e intentamos hacer un cambio de roles porque al entrar en su territorio, pasamos a ser los invidentes y a depender de ellos.

La segunda experiencia sería la sensorial porque el menú es a base de cocina tradicional, francesa y pequeños toques de cocina de diversas partes del mundo. Es sensorial también porque 9 de cada 10 personas confunden los colores del vino entre blanco, rosado y tinto.

La tercera experiencia sería la social. Las mesas son siempre compartidas. Si vienes con tu pareja, en la mesa siempre tendrás a alguien a tu lado que no conoces de nada y acabas compartiendo la experiencia con ellos. Al entrar en la sala a oscuras, no existen razas, culturas o clases sociales. A oscuras, todos somos iguales.

¿Los platos que escoges, contienen ingredientes que están pensados para despistar al cliente en su experiencia a ciegas o son menús que podríamos encontrar en cualquier otro tipo de restaurante?

A día de hoy, como a mi me gusta la cocina tradicional pero también la de otros países, la cocina de Dans Le Noir se basa en sabores que podemos identificar pero siempre dándoles un toque especial. Crear un menú resulta muy complicado porque tiene que haber sabores reconocibles, texturas diferentes y en definitiva, comida que guste a todo el mundo pero a parte tienes que poner alguna cosa que despiste un poco. No hacemos un menú que se base en despistar exclusivamente al cliente, ya que a la gente le gusta saber lo que está comiendo. En el tema de los vinos, sí jugamos más al despiste. Como anécdota, hay dos productos que para mí son los que engañan más: El rape y el atún. Ambos, cocinados con ciertas recetas, se pueden confundir perfectamente con pollo, jugando con los aromas y las especias, despista mucho

Háblanos un poco sobre el menú de Dans Le Noir. ¿Cuántas veces lo cambiáis? ¿Lo probáis todo el equipo antes de presentarlo?¿La presentación, es realmente importante?

El menú se cambia cada tres meses, y todos los camareros y el personal del restaurante prueban el menú. Lo probamos con luz y a oscura. La presentación de los platos es muy importante. Aunque la gente no vea los platos yo sí que los veo y para mí es importante que los platos salgan igual que en la foto.

En estos años que llevas en Dans Le Noir seguro que has podido vivir experiencias curiosas o divertidas. ¿Podrías comentarnos algunas

Muchísimas. Hace un mes y medio un chico vino a cenar con una sorpresa que le habían preparado y la mayor sorpresa que se llevó es que se dio cuenta de que su camiseta era totalmente fluorescente y el no lo sabía, solución: decidió cenar sin camiseta. Luego hay gente que al estar a oscuras y no saber lo que está comiendo y bebiendo le da como un poco de ansiedad y también personas que sufren de claustrofobia y para ellos tenemos una mesa especial cerca del pasillo en la que pueden ver la luz de vez cuando levantando un poco la cortina y quedándose así más tranquilos.

¿Cómo queda la sala después de la cena?

Hay veces que caen cosas (risas). Los cubiertos se caen con facilidad porque la gente acaba por no utilizarlos y opta por comer con las manos. De hecho nosotros les animamos a ello. Para ver el plato, los dedos se convierten en tus ojos. Al comer con las manos, notas las texturas de forma diferente y cambia el sabor de los alimentos.

¿Cómo contratáis a los camareros?

Normalmente colaboramos con la ONCE que es quien mejor nos puede asesorar. Pero últimamente contratamos mucho por el “boca a boca”. Algún camarero que esté trabajando con nosotros y conoce a un amigo invidente, nos lo presenta, le damos la formación de dos días y al tercero ya está sirviendo en la sala. Ellos son también quienes explican y velan por las normas de seguridad.

Bcnpati en colaboración con Not Just Fashion queremos agradecer a todo el equipo de Dans Le Noir y a Adrià en particular habernos brindado la posibilidad de conocer y disfrutar de tan original y sabrosa experiencia.
Gracias!!
Nos vemos pronto a oscuras !
❤️
www.notjustfashion.net/en/great-experience-dans-le-noir
Passeig de Picasso 10
93 268 70 17

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *